February 12, 2020

Please reload

Entradas recientes

COVID-19 y las urgencias de la comunicación digital

March 30, 2020

1/10
Please reload

Entradas destacadas

Paulinos en Asunción. Crónicas de una fundación.

 

El 4 de abril de 2016 es una fecha cargada de significado para la Provincia Argentina – Chile – Paraguay, pues, luego de la apertura de la Obra Apostólica, (ocurrida en el año 2011) la Congregación erige una Comunidad en Paraguay.

Para hacer un poco de historia, en enero de 2016, el Superior general, P. Valdir José de Castro, junto con su Consejo, decide la apertura de una Comunidad en la ciudad de Asunción, Paraguay.

 

Los cohermanos, junto con el entonces Delegado personal del Superior general, P. Alberto Scalenghe, inician los preparativos de la mudanza, lo que implicó la búsqueda de una propiedad, que albergara a los que colaborarían en la fundación. Luego de una búsqueda exhaustiva, se optó por una propiedad, ubicada en la calle Mariscal Estigarribia 2259, en el barrio Ciudad Nueva.

 

Ya establecida la propiedad que albergaría a la comunidad, se fijó el día 9 de marzo de ese año, como fecha de salida de Buenos Aires hacia Asunción. Los hermanos arribarían a esa ciudad al día siguiente, 10 de marzo, luego de casi 20 horas de viaje terrestre. La comunidad fundadora, encabezada por P. Agustín Cortés García, la conformaban: los juniores Maximiliano Sánchez y Mauricio Rodríguez, y los aspirantes Diego Vega y Nelson Aldana,

 

Días después, recibieron a los Consejeros generales, P. José Pottayil y Hno. Luigi Bofelli, quienes realizaban la Visita Canónica previa a la elección del nuevo Provincial.

 

En medio de tal Visita Canónica, se establece el día 4 de abril como fecha oficial de establecimiento de la Comunidad de Asunción, en la que se lleva a cabo la Bendición de la Casa, una Eucaristía y un ágape, al que fueron invitados los laicos colaboradores de la Obra Apostólica, la Comunidad de las Hijas de San Pablo de Asunción y el Cura Párroco de la Parroquia San Miguel Arcángel.

 

A tres años de este hecho importante en la historia de la Congregación en esta parte del mundo, vemos los signos de Dios en la adquisición de una casa propia, ubicada en la calle Francisco Martin Barrios 2256, Barrio Santa Librada; la llegada de un miembro consagrado perpetuo, don John Gilbert Kannikattu y, más recientemente, de un miembro profeso temporal, Cl. José Miguel Villaverde Salazar.

 

En este aniversario de la comunidad, nos encomendamos a la intercesión de María Reina de los Apóstoles y de san Pablo, para que nos acompañen en el camino, y nos colocamos en las manos de Jesús Maestro, para que guie nuestros pasos, según el programa del fundador, el beato Santiago Alberione: “Gloria a Dios, paz a los hombres”.

 

Ñandejára py’aguapy toĩ penendive (La paz del Señor esté con ustedes).

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Síguenos